Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 1 Invitado :: 1 Motor de búsqueda

Naina Braganza

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 25 el Jue Dic 15, 2011 7:12 pm.
Últimos temas
» Registro de user {OBLIGATORIO}
Hoy a las 2:04 am por Naina Braganza

» Registro de nombres.
Hoy a las 2:00 am por Naina Braganza

» Registro de apellidos.
Hoy a las 1:59 am por Naina Braganza

» Registro de PB´s
Hoy a las 1:59 am por Naina Braganza

» Wave [Cap'n Amelia]
Ayer a las 10:36 pm por Capitana Amelia

» Registro de voces {Opcional}
Ayer a las 10:35 pm por Anneliese G. Schäfer

» Hello, hello~
Ayer a las 10:19 pm por Anneliese G. Schäfer

» Holaaaa!
Ayer a las 10:17 pm por Anneliese G. Schäfer

» Holas?
Ayer a las 10:14 pm por Anneliese G. Schäfer

WilliamTurner
BellaTravaglini
CeniVan Lindström
DelilahSewikriž
AnnelieseSchäfer
AxelFoster










Licencia de Creative Commons
You are the Glow por Fairy Godmother se encuentra bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España. Cualquier intento de copia, plagio de algun contenido del foro sera denunciado a Foroactivo. Gracias a Google y Deviant art por las imagenes.

Got nothing to say anymore. [Reservado]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Soren R. Strojanovich el Mar Dic 27, 2011 8:45 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Sábado, 29 de octubre, día soleado, 14:26pm.


Pasar tiempo en su hogar era, en la mayoría de las ocasiones, tan aburrido como ver una pelea entre tortugas ciegas. No hacía mucho que había culminado su reunión con los condes de Ahnalt en la recepción de su casa, donde su padre, un hombre de negocios altamente conocido por todo el distrito, había dado su discurso sobre la legislación de Francia mientras que Soren veía las paredes con una expresión ausente y claramente aburrida… Las reuniones de ese tipo jamás habían sido de su interés, pero claro, su presencia es la que originaba la fortuna de su familia. ¿Qué podía ser mejor que ganar dinero sin tener siquiera que mover un dedo? Claro, nada.
Una vez que todo culminó, se quitó su esmoquin para dejarse únicamente la franelilla blanca con su respectiva corbata, la cual desacomodó a su gusto hasta tener una apariencia lo más desaliñada posible. Una de las sirvientas se acercó para pedirle el esmoquin que se había quitado, pero él rápidamente lo tiró al suelo antes de que ella estuviera cerca, odiaba enteramente tener contacto con peones. – Deshazte de él, no planeo utilizarlo más. – La mujer asintió con una mirada hostil, y él, tan cínico como siempre, le guiñó un ojo antes de salir por el portal.

Suspiró y miró hacia el garaje, ir en carro no era lo que le apetecía hacer en un día soleado, quizás ir de viaje, comprar otra casa, o quizás comprar bienes funcionaría para aplacar ese día tan aburrido que amenazaba con permanecer así por las próximas 9 horas. Se guardó ambas manos en los bolsillos, observando el bosque con indiferencia. La única opción que le quedaba era ese lago pequeño que le traía muy malos recuerdos, él sabía de antemano que Rose lo había dejado por razones superficiales y totalmente incoherentes; fue en ese preciso lago donde ella le puso fin a todo, y se marchó con tal rapidez que él no pudo siquiera seguirla, ni tampoco lo iba a hacer, su orgullo era más importante que cualquier amorío. Entrecerró los ojos con cierto enojo, y luego continuó su camino hasta el lago. El calor era tal que se tuvo que arremangar la camisa hasta la altura de los codos, un chapuzón no le haría nada mal.

[…]

En cuestión de minutos llegó al lago, llegar allí no ocasionaba perdida alguna. Sin pensárselo dos veces, se quitó su camisa, corbata, zapatos y medias hasta quedar únicamente con sus pantalones oscuros, y se abalanzó al agua, provocando un chapuzón que mojó la orilla de dicho lago. Necesitaba distraerse, necesitaba dejar de comerse la cabeza con el tema de esa castaña que lo había dejado sin su consentimiento, la única mujer que le había golpeado el ego.

Soren R. Strojanovich
Conde de Lohr

Mensajes: 20
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 24/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo


Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Rose Von Dürrenmat el Jue Dic 29, 2011 7:32 am

Sus ojos, su mirada.. ¿Qué tenían de especiales? Era lo que me había hipnotizado de él la primera vez que lo había visto y por más que el tiempo pasara me había dado cuenta de que eso no cambiaría nunca. Me había quedado perdida en su mirada, esperando ansiosa por sus palabras.

Pero no lo podía creer.. O tal vez me negaba a hacerlo. No lo negó ni inventó excusas tontas para justificar lo que había hecho. No. Él simplemente alegaba que no recordaba nada, eso era aún más patético. Doloroso para mí porque al parecer otra vez me iba a quedar sin mi respuesta y la pregunta seguiría rondando mi mente hasta que me cansara. No, hasta que me cansara, no. Porque ya me había cansado de ella, de buscar posibles respuestas a aquel engaño pero siempre terminaba volviendo al principio.

Rose, yo jamás he tenido otra mujer aparte de ti. - Mentiras – La palabra salió de mis labios en cuanto apareció en mi mente. - ¿Entonces lo que vi fue todo un espejismo? – No, tal vez podía haber soñado con esas caricias que le profesaba a ella.. Justo como lo había hecho conmigo. Tal vez podía haber soñado con esos besos que apasionadamente le daba.. Justo como conmigo lo había hecho. Pero la mirada penetrante que la tipa me había dedicado en cuanto abrí la puerta y esa sonrisa que puso en su rostro cuando los vi.. No, eso no había podido ser una vaga ilusión de mi mente. Porque ella, aquella rubia sin gracia, lo había disfrutado.

Quería creerle cada una de sus palabras; e inclusive para cualquier otra circunstancia, con la seguridad que había en su voz, le habría creído sin dudarlo ni un segundo pero no podía. No podía porque no era algo que hubiera escuchado por ahí.. No podía porque había sido yo misma la que lo había visto con mis propios ojos.. No podía porque había sido yo la víctima y testigo de aquella traición.

Pero mencionó a Edward y dejó la frase inconclusa.. Oh oh. Si lo había mencionado a él entonces lo que venía no era nada bueno. Sabía que a él nunca había terminado de agradarle y nunca pensé que fuera por alguna razón en especial pero aquello sin dudas me dejaba con más intriga aún. Balbuceé una palabra y me reprendí en el acto por querer llamarlo de una forma cariñosa. Mi amor, cielo, cariño, mi vida. - ¿Soren? - Porque ninguna de esas palabras tenía cabida en ese momento.. Y estaba segura que no lo tendría en el futuro por más que me doliera pensar en ese hecho.

Me volví a acercar hasta él y tomé una de sus manos entre las mías. Sí, mi cuerpo ansiaba tanto la calidez del suyo y ahora lo hacía aún más ya que la había tenido tan cerca nuevamente. - Soren.. – Ahora mis palabras abrazaron su nombre.. Llamándolo para que su cálida mirada regresara a mí nuevamente. - ¿Ya recordaste? – ¿Ya me dirás por qué lo hiciste?




Rose Von Dürrenmat
Condesa de Ulrika

Mensajes: 36
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 27/12/2011
Edad: 20

Ver perfil de usuario http://lightspell.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Soren R. Strojanovich el Vie Dic 30, 2011 1:47 am

Imbécil se quedaba corto para la descripción que en verdad se merecía, quizás un canalla, pero tampoco rellenaba los requisitos que estaba buscando. Soren siempre se había caracterizado por jamás dejarse influenciar por nadie, nunca jamás, ni siquiera sus padres, le habían ordenado algo desde que tenía memoria y capacidad del habla. Es por eso que se sentía como un completo marginado, una persona a la cual le habían robado tanto el orgullo como la cordura. ¿Qué era ahora? Ah, si, un… Imbécil en verdad. Por lo que decía, ella en verdad podía jurar que lo que decía no era un mero sueño, o una excusa que se había inventado en pocos segundos para escaparse de el, no, tenía un punto y en parte lógica. ¿Cómo es que no podía recordar esa noche? Varias chicas se le habían acercado en esa fiesta, pero fueron millones a la que él rechazó sin mucho esfuerzo. ¿Pero qué pasó después de que él se ahogara en el alcohol? Nunca pudo controlarse cuando estaba en ese estado, y a juzgar por los inexistentes recuerdos que tenía despues de las doce de esa noche, era claro que era grave, muy grave.

La mano de Rose tomó la suya, y aquello fue suficiente para que él recordara que necesitaba darle un respuesta antes de que se marchara – Estaba borracho. – Empezó, carraspeandose la garganta antes de proseguir – Por eso no recuerdo nada, no recuerdo a ninguna mujer. – No podía excusarse, no podía siquiera imaginar como es que Rose se encontraba aún con él, a su lado, cuando desde un principio tenía motivos para estar por lo menos a cinco kilómetros de distancia – Pero sí, es factible que me hubiese ido con otra. – Le daba igual, le daba completamente igual que lo hubiese eso. ¿Qué más daba si nisiquiera lo podía recordar? ¿Cómo podía sentirse mal por un hecho del que nisiquiera estaba conciente? Se dio media vuelta para encontrarse con su mirada, siendo incapaz de soltar su mano, algo en su interior exclamaba a gritos que no la dejase ir. – Pero si hubiese querido dejarte o lastimarte, ¿No sería lógico que aún estuviese con esa mujer? Estaría con ella ahora mismo en este lago, pero en lugar de eso, estoy contigo. – Se acercó a ella mientras apretaba con suavidad su mano, alzando la otra para colocarla sobre su mejilla… No obstante, se detuvo a tiempo, no podía permitirse colocarle otra mano encima, y rápidamente se safó de su agarre.

El joven dejó escapar un suspiro, pasando por un lado de ella hasta llegar a la orilla, en la cual se sentó nuevamente. El hecho de que él la hubiese lastimado de esa forma tan canalla era algo que jamás se imaginó que sucedería,nisiquiera sabía exactamente como podría manejar una situación así. – Rose. – Llamó su atención mientras desviaba la mirada. – Siento haberte lastimado. – Y aquella fue la primera vez que había pedido perdón en su vida; realmente se sentía… Derrotado, a pesar de que odiara sumamente perder.
Su orgullo no valía nada contra ella, eso era seguro.

Off: Siento la demora, pero comparto pc DDx

Soren R. Strojanovich
Conde de Lohr

Mensajes: 20
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 24/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Rose Von Dürrenmat el Vie Dic 30, 2011 2:43 am

Estaba borracho. Estaba borracho. Estaba borracho. Aquellas palabras retumbaron en mi mente, esas palabras podrían dar una explicación a lo que había pasado aquella noche. Y sabiendo que había mencionado a Edward antes, no dudaba de que aquello fuera cierto pero tampoco podía decir que eso cambiara las cosas aunque tal vez lo hacía un poco.. Porque quería que lo hiciera.. Porque quería que aquello hubiera sido sólo una equivocación.. Porque quería tener una razón para perdonarlo y correr de nuevo a sus brazos.

Pero también había sido un idiota. Negué ligeramente con la cabeza.. Ahora no sabía qué decirle. Había repasado esa conversación en mi cabeza miles de veces.. Había hecho mi pregunta en mi mente desde que lo descubrí aquella vez y siempre que intenté darle una respuesta.. Me imaginaba cómo iba a acabar todo aunque sabía que tal vez me equivocaría en ella. Y efectivamente, nunca se me habría ocurrido que él se había emborrachado.

- Supongo que tienes razón – Mencioné mientras le sostenía la mirada. No estaba con nadie más, estaba conmigo.. Pero estaba conmigo porque por azares del destino nos habíamos encontrado en aquel lugar.. Además.. - Pero no me detuviste cuando me fui – Mi voz sonó sensible justo como lo había estado aquel día que lo dejé. Aquello me había dolido demasiado, ni siquiera había tratado de detenerme.. Su orgullo le había ganado aquella vez y no había sido capaz de ir a buscarme.

Y aquello también dolió.. Que su mano se quedara a mitad de camino hacia mi mejilla.. ¿Por qué? ¿Por qué no hacerla terminar el recorrido hasta ella? Y entonces dolió aún más cuando se alejó. Me quedé en mi lugar, observando como avanzaba hasta la orilla.. Observando cada uno de sus movimientos hasta que quedara sentado y entonces las palabras que pronunció.. Me dejaron completamente pasmada. Se había disculpado. Soren se había disculpado conmigo y eso me rompió. Volví a acercarme hasta él pero esta vez fui yo la que lo abrazó desde atrás sintiendo una vez más su calidez tan cerca de mí. - Soren.. - Susurré su nombre. - ¿Quieres intentar comenzar todo de nuevo? - La pregunta se escapó de mis labios..


Off: No te preocupes.. Y de hecho no demoraste xD

Rose Von Dürrenmat
Condesa de Ulrika

Mensajes: 36
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 27/12/2011
Edad: 20

Ver perfil de usuario http://lightspell.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Soren R. Strojanovich el Miér Ene 04, 2012 5:47 am

Era cierto, nunca se había molestado siquiera en buscarla incansablemente el día que se marchó, ni tampoco había intentado encararla y pedirle explicaciones… Los motivos eran muy obvios: Su inexperiencia en ese tipo de relaciones le llevaron a suponer que había hecho lo correcto, que él había ganado el encuentro y que Rose era la perdedora por haberlo abandonado de ese modo tan abrupto e inmerecido; pero era notorio que la realidad superaba con creces sus suposiciones, y que todo este tiempo él había sido el único perdedor – Sí, bueno, soy un idiota. – Rodó los ojos aún con su mirada desviada, el sólo hecho de pensar que él había sido el culpable de todo el asunto le hervía la sangre. ¿Cómo pudo ser tan descuidado? No podía verla a la cara, el hacerlo le recordaría que la había lastimado, y que él no había tenido la razón en todo este tiempo. Tomó entre sus manos su camisa blanca, limpiando los restos de tierra que yacían en ella dispuesto a colocársela e irse de allí, pero unos brazos le tomaron por sorpresa.

Giró un poco el rostro, incrédulo ante el comentario que le siguió a continuación – ¿Por…qué? – Soren se había predispuesto a irse de allí, alejarse de Rose de cualquier manera posible, pero ella simplemente actuaba como si él no le hubiese hecho nada que la perjudicara – ¿Por qué querrías eso? – El joven se deshizo de su abrazo solo para darse la vuelta, soltando la camisa de nuevo en la tierra para encararla y ver que no hubiera ningún tipo de vacilación en sus acciones, pero… De nuevo ella hablaba en serio – Lo hice una vez y podría volver a hacerlo. ¿Por qué confías en mí de nuevo? Te hice daño. – Se mordió el labio inferior al decir esa última frase, enojándose de nuevo con su persona. Era seguro que más nunca volvería a embriagarse a tal grado, y menos en compañía de su mejor amigo, pero aún así no habían motivos para que ella le entregara su confianza de esa forma, el castaño no se lo merecía – No puedo arriesgarme a la posibilidad de poder herirte de nuevo, y aunque quisiera poder abrazarte y olvidarme de todo… – Hizo una pausa al darse cuenta de que sus brazos temblaban de deseos por rodearla y protegerla como nunca lo hizo antes, suspirando mientras negaba con el rostro – Pero no puedo redimirme. ¿Cómo podrías querer estar con alguien como yo? – La tomó de ambos brazos con suma suavidad, esperando la respuesta que posiblemente resolvería aquellas dudas que él no podría descifrar solo.

Off: Bueno, esta vez si. xDD Lo siento, las fiestas de estos dias me ocuparon por completo

Soren R. Strojanovich
Conde de Lohr

Mensajes: 20
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 24/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Rose Von Dürrenmat el Miér Ene 04, 2012 7:38 am

¿Por qué? Esa era una pregunta que definitivamente se había vuelto ya una costumbre entre nosotros dos.. No aceptábamos simplemente las cosas.. No, por supuesto que no iba a ser así de sencillo. Queríamos saber a qué se debía. ¿Por qué? Porque quería estar otra vez junto a él. Porque aunque el tiempo que pasamos juntos no fue mucho fue.. Indescriptible. Porque no había palabras para describir cómo me había sentido a su lado, no había cabida para describir la felicidad que me inundaba cuando estuve con él. Porque quería sentir todo eso una vez más y esta vez no quería que se me escapara. Porque lo añoraba.

- Lo sé - Musité. Porque no podía obviar el hecho de que realmente me había herido.. De que realmente había sufrido por su engaño; pero eso era algo que ya había quedado en el pasado.. Si me hubieran preguntado aquella mañana si ya había superado aquella decepción, fácilmente hubiera dicho que no y que todavía me pesaba en el interior aunque ahora veía todo más claro. La había superado, sí, pero todavía tenía la espina clavada en mí por aquellas dudas inconclusas pero ahora con todo aclarado.. Me sentía incluso hasta diferente aunque no por eso se suponía que ya estuviera en paz.. No con él ahí, negándose a regresar a mi lado. ¿Por qué no te das cuenta? - Pero también sé que no lo harías de nuevo - Afirmé, segura de las palabras que acababan de salir de mi boca.

Me mantuve callada mientras escuchaba lo demás. Finalmente suspiré levemente y liberé uno de mis brazos para que una de mis manos se fuera a posar sobre su mejilla mientras mi cálida mirada lo abrazaba. - Porque eres humano.. Los humanos nos equivocamos y cometemos errores.. Errores que nos hacen aprender a mejorar, a no volvernos a equivocar ni a caer en la misma trampa.. Y como humanos creo que todos tenemos derecho a segundas oportunidades, ¿no lo crees? - Sonreí al final sin apartar mi mirada de la suya y esta vez deslicé mi brazo para buscar su mano y poder entrelazar nuestros dedos. - Esta ya sería la segunda oportunidad, Soren.. ¿Ya has aprendido o volverás a cometer el mismo error? - No me dejes ir de nuevo, por favor no. Porque eso sí me destrozaría.. Tal vez más de lo que lo había hecho la última vez.


Off: Nono.. Esta vez no tienes perdón.. Sólo por eso te hago un post feo y corto (?).. Ok obvio no xD.. Descuida(:

Rose Von Dürrenmat
Condesa de Ulrika

Mensajes: 36
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 27/12/2011
Edad: 20

Ver perfil de usuario http://lightspell.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Soren R. Strojanovich el Jue Ene 05, 2012 4:24 am

Por la forma que tenía de ver la vida, se imaginaba a Rose pidiéndole que se perdiera de su vista para siempre luego de haber descifrado el misterio que había detrás de todo ese asunto, se la imaginaba alejándose de él lo más que pudiese por ser una persona tan terrible. Era así como se suponía que debían de ser las cosas desde el punto de vista del muchacho, pues no había sido nada justo lo que había pasado a pesar de no haber estado en sus cabales… Pero ahí estaba ella, sorprendiéndolo de esa forma tan única que tenía de hacerlo. ¿Era aquello lo correcto? Rose le entregaba su confianza una vez más, y con ella, una segunda oportunidad. Soren dudó, desviando la mirada con el ceño fruncido ante una confusión que no había experimentado antes, ella le estaba enseñando el valor de perdonar y dar segundas oportunidades – No puedo garantizarte que no lo haré de nuevo, jamás he sabido pelear contra el licor. – Dijo sonriente en tono de broma, y entonces, alzó la mano que tenía entrelazada con la suya para besar su dorso, sin dejar de observar la belleza de su ser – Pero prometo controlarme mejor. ¿Está bien? – De pronto se sintió como un niño pequeño que había aprendido una lección de suma importancia, y también, que se había quitado una enorme carga de los hombros. El moreno suspiró, sintiéndose bastante aliviado.

Bajó su mano hasta hundirla una vez más bajo el agua con la suya, todavía entrelazadas con suavidad. Todo había acabado, las largas noches de amargura que pasaba al menos dos veces por semana habían llegado a su fin después de esa charla que incluso, la había traído de vuelta a él. Los celos que sentía ante cada muchacho que pasaba más de media hora con Rose también se esfumarían, por el simple hecho de que ahora podía anunciar que ella era suya, suya y de nadie más – Ahora, si me permites, quiero aprovechar esta segunda oportunidad. – Dicho esto, llevó su mano restante hasta su mejilla, posicionando el cabello que caía sobre su rostro detrás de su oreja hasta que estuviese perfectamente acomodado, como si se tratara de una verdadera muñeca. Finalmente alzó con ligereza su barbilla y se aproximó a sus labios, esos labios que lo habían deleitado desde la primera frase que dijo en todo ese día, cerrando sus ojos por cada centímetro que se acercaba a ella… Y entonces la besó, liberándose de su agarre para tomarla con delicadeza de su cintura y aferrarla a él con posesividad, negándose rotundamente a que estuviera siquiera un milímetro lejos. Justo allí, se dio cuenta por fin de cuanto la había necesitado en verdad, había extrañado sentir esos labios tan dulces y suaves sobre los suyos.
El sol despedía rayos cada vez más tenues, anunciando así la llegada el atardecer.

Soren R. Strojanovich
Conde de Lohr

Mensajes: 20
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 24/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Rose Von Dürrenmat el Dom Ene 08, 2012 4:21 am

Mi interior rogaba.. Y eso no era algo que yo hiciera muy seguido, de hecho, era algo que no me agradaba hacer.. Pero él. Él. Él me hacía caer con una simple mirada. Claro que por más que mi mente lo rogara, de ahí no pasaría aunque sabía que no sería necesario o por lo menos era lo que más quería.

Sonreí junto con él por la broma que había hecho aunque tampoco es que me hubiera agradado demasiado. - No solamente me lo prometas, también hazlo – Le pedí después de haber seguido con la mirada como mi mano subía y sus labios se posaban sobre mi dorso. - Quiero que te ganes mi confianza de nuevo - Mi mano libre había ido a posarse su mejilla para acariciarla suavemente cuando mencioné mis palabras. Así haya sido inconscientemente y bajo los efectos del alcohol, me había engañado.. Y por más que quisiera no podía volver a confiar en él de buenas a primeras. Lo había perdonado, sí; pero olvidarlo todavía me iba a costar más tiempo.. Sobretodo porque ese tipo de cosas simple y sencillamente no desaparecían de la mente.. Pero lo que sí había desaparecido finalmente era aquel sentimiento de angustia que sentía cada vez que pensaba en él. Ahora todo sería diferente.

Mi mano ya había descendido hasta el lugar que ocupaba anteriormente y una sonrisa se hizo presente en mi rostro, seguida de suaves cosquilleos en la zona de mi mejilla.. Donde Soren acababa de pasar su mano para acomodar mi despeinado cabello. Los cosquilleos aumentaron pero esta vez en el centro de mi estómago haciéndome recordar instintivamente la frase "mariposas en el estómago". Pero mis mariposas habían comenzado a moverse y revolotear ahora por todo mi cuerpo al ver como se acercaba lentamente hacia mí.

Ahora yo me sentía una mariposa.. Agitando mis alas y volando por el cielo, porque así era como aquel beso me hacía sentir.. Como si estuviera entre las nubes. Lo había añorado tanto, desde el momento en que lo había visto de nuevo aquel día.. Desde el momento en que me había marchado de su lado había deseado ya que sus labios volvieran a poseer los míos de aquella manera. Ya nada más me importaba en aquel instante, sólo existíamos él y yo.. Y aquel beso.

Necesitaba respirar. Aunque no necesitara nada más que aquel momento.. Era humana y el aire ya comenzaba a faltarme. Me separé apenas unos centímetros de él, mis pulmones me lo exigían aunque mi ser desistía. Mi mirada se posó en sus ojos nuevamente y sonreí.. Porque era perfecto.. Porque temía que si decía algo lo arruinara.


Off: Lamento la tardanza D:


Rose Von Dürrenmat
Condesa de Ulrika

Mensajes: 36
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 27/12/2011
Edad: 20

Ver perfil de usuario http://lightspell.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Soren R. Strojanovich el Jue Ene 12, 2012 10:40 pm

Rose conformaba en un solo ser todo lo que Soren creía imposible en las actitudes de un ser humano común, el perdón y arrepentimiento eran cosas que no bastaban para ganarse la confianza del moreno, de hecho, se necesitaría un milagro para que él accediera a dar algo tan valioso para su orgullo como el perdón, tenerle misericordia a alguien no era su estilo, era como rebajarse a aceptar los errores de otros… Pero ahí estaba ella, pintándole una nueva oportunidad sin paso a quejas, y a su vez, enseñándole qué se sentía ser indultado. Por ese único motivo, relajó sus hombros y bajó la guardia, rindiendose, como en los viejos tiempos, ante ella. Al besar sus labios, se aseguró de memorizar nuevamente el exquisito sabor de los mismos, atrapando su labio inferior con sus dientes con suavidad para evitar que aquello acabara por un traviezo escape de ella, y finalmente ladeó el rostro, perdiéndose en su boca como un prisionero a las drogas, una droga única y perfecta que además, poseía un nombre, Rose. Con cuidado, colocó su mano restante sobre su cintura, manteniéndola firmemente cerca de su cuerpo, aquello era posiblemente un reflejo de sus recuerdos, el castaño no podía aceptar que muy en el fondo, temía a que ella volviera a escapar de él.

Casi podía sentir el ardor en su espalda a causa de los rayos del sol, pero más le molestó el hecho de que ella se alejara de él; permaneció con su boca entreabierta, dispuesto a protestar, pero luego se mordió el labio, buscándo rápidamente otro juego de palabras – Supongo entonces que debo ganarme tu confianza de otra manera. ¿No? – Insatisfecho, posó su frente cuidadosamente sobre la suya, abriendo sus ojos hasta encontrarse con los suyos, tan perfectos como ella misma – ¿Qué debo hacer, mi lady? – Dicho esto, guió su cuerpo hasta la orilla y la sentó en tierra, prohibiendose a sí mismo ver otra cosa que no fuera su rostro, no podía ver su cuerpo en ese estado, mojado, y con las ropas perfectamentes adheridas a su piel, haciendo un perfecto contorno de su figura tan… apetecible. Tragó fuerte. – Eh, te escucho. – Espetó mientras se aclaraba la garganta, alzando su rostro para ver su rostro, única y exclusivamente su rostro. El muchacho suspiró, necesitaba agua fría, había permanecido tanto tiempo en el agua del lado que su cuerpo se había acostumbrado a su temperatura, sintiéndola tibia. – Puedes ponerte mi camisa, está atrás de ti. – Aquello fue más una súplica que una sugerencia, necesitaba calmarse.

Off: Tambien yo. DDD: La universidad me come el tiempo. -w-

Soren R. Strojanovich
Conde de Lohr

Mensajes: 20
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 24/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Got nothing to say anymore. [Reservado]

Mensaje por Rose Von Dürrenmat el Lun Feb 06, 2012 12:21 am

El contacto de su frente sobre la mía me producía escalofríos.. No, era aún más.. Era como si pequeñas corrientes eléctricas comenzaran a recorrerme desde donde nuestra piel hacía contacto; serpenteaba por todo mi cuerpo.. Pero al final terminaba amontonándose en mi estómago. Estar tan cerca de él hacía que sintiera centenares de mariposas en el centro de mi cuerpo, aleteando desesperadas por querer escapar de su aprisionamiento. Sonreí. Porque había añorado esa cercanía.. Porque él estaba ahí.. Aferrándose a mí.

Dejé que me guiara hasta la orilla nuevamente para sentarme en la tierra.. Pensé por un par de segundos en qué decirle; sin dejar de observar las facciones de su rostro. Lo tenía tan cerca de mí nuevamente que simplemente bastaba con estirar mi brazo para alcanzarlo.. Lo cual hice, y el dorso de mi mano fue a posarse sobre su mejilla.. Acariciándola levemente. - Sorpréndeme - Respondí finalmente.. No quería decirle lo que tenía que hacer para ganarme nuevamente porque ni siquiera yo estaba segura.. Porque no quería ponerle un límite. Lo que había hecho; sería difícil de compensar pero sabía que él podía hacerlo.

Deshice el contado de la piel de mi mano con su mejilla.. Giré entonces de medio lado para buscar su chaqueta, la jalé hacia mí y la vi apenas por un segundo antes de regresar mi mirada hacía él.. Hacia su cuerpo semi desnudo y siendo recorrido por las frías gotas del agua.. - Creo que tú podrías necesitarla más - Mencioné, con una sonrisa ladeada en mi rostro. - No quiero que te enfermes - Ni que me dejara ir de nuevo.. Ni se alejara ni un centímetro más de mí.. Ni que dejara de verme con aquella mirada hipnotizante.. Ni muchas otras cosas más.. Pero todavía tenía miedo de admitir todas aquellas verdades.. Por eso en aquel momento simplemente no quería que se enfermara. - Deberías de ponértela tú - Agregué.


Off: Lamento la tardanza.. Pero aquí está en fin de semana como te prometí.. Sólo que lamento que también sea corto >//<

Rose Von Dürrenmat
Condesa de Ulrika

Mensajes: 36
Reputación: 0
Fecha de inscripción: 27/12/2011
Edad: 20

Ver perfil de usuario http://lightspell.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.