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El Caso del Secuestro (Anneliese)

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El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Mar Ene 03, 2012 11:46 pm

Era un típico día en Londres, las nubes grises no dejaban ni un rastro de cielo azul a la vista de nadie, ligeras gotas de lluvia caían sobre los peatones que obviamente, acostumbrados a este clima frío, hacían su vida normal, paraguas, gruesos abrigos y uno que otro tomando una taza de té en un local. El detective Basil observaba más que aburrido por su ventana la típica imagen londinense que se repite día tras día, sencillamente no habían muchos casos que requieran de sus habilidades, la Scotland Yard se ha podido jactar de eficaces ahora que han podido resolver tonterías que podría hacerlo un niño de 3 años...

Ya harto de estar sentado, se dio un baño y se vistió elegante pero casual siguiendo la moda de su país y se acostó en su sofá para leer el periódico, nada interesante, solo la foto de un escuadró de la policía alegre por haber arrestado a un grupo de maleantes que robaban bancos, Basil sonrió de lado, es increible como tomaron todo el crédito por algo así, si no fuese por su deducción, esos tipos se hubiesen escapado con una gran cantidad de dinero en sus bolsas, bien lejos hasta Gales, pero no le daba importancia, era un caso que no era nada del otro mundo, ya la Realeza estaba más que molesta porque toda una institución policial no era capaz de hacer lo que un solo hombre hacía, un poco de aire no les vendría mal a esos hombres que también se ganan la vida y tienen familia.

Hacía frío bastante incomodo en su habitación, se levantó solo para encender la chimenea y calentar un poco el lugar, volviendo a su posición anterior recordaba casos anteriores, si... él solo vive por su trabajo, no puede hacer nada, llevaba días sin dormir bien, unas dos horas cada noche para luego volver a lo suyo toda la madrugada, su cuerpo le estaba pidiendo energías que poco a poco fue cediendo, llegó en el punto en que sus pensamientos son tan aburridos como el mejor somnífero del mundo, antes de que se diera cuenta, ya estaba en el quinto sueño... esperaba que ese día no hubiese trabajo... por su salud.



Última edición por Basil E. Redgrave el Miér Ene 11, 2012 12:37 am, editado 1 vez

Basil E. Redgrave
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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Miér Ene 04, 2012 1:07 am

Los brillantes ojos azules de Anneliese incrementaban de tamaño a medida que leía aquella nota. Aquel viaje cada vez empeoraba más. En primer lugar, su padre la había llevado a la fuerza a Inglaterra, ya que era de suma importancia que Anneliese en persona arreglara un par de asuntos con la corona británica. Usualmente su padre era quien se encargaba de solucionar estas situaciones, pero había veces en las que era necesario que la castaña se presentara a cumplir con sus deberes. Desde que habían abandonado Lohr, el humor de la joven condesa había ido empeorando en el transcurso del viaje. Había discutido terriblemente con su padre como de costumbre y no le dirigía la palabra desde que habían pisado el territorio ingles. Después de meditar unos momentos, el que su padre la ignorara realmente no era una desgracia, era un alivio ya que Anneliese podría hacer lo que quisiera sin tener que pedirle permiso.

El disgusto de Anneliese se había convertido en angustia extrema. Una extraña nota había llegado al tocador de su dormitorio. ¿Cómo había llegado hasta allí? Era algo que seguía preguntándose. La estrujo nerviosamente entre las manos y se decidió a abandonar la estancia, aunque no estaba segura si debía o no abandonar el lugar y arriesgar su seguridad. No podría confiar en nadie, así que prefirió acudir con la policía, ya que sería la única forma de no correr riesgo alguno. Ignoraba lo ineptos que eran los que se hacían llamar policías pero después de estar cerca de 20 minutos, sentía ganas de ahorcar a alguien. Continuamente miraba nerviosa hacia sus lados, esperando que en cualquier momento alguien decidiera llevársela, cuando una señora de mayor edad se acercó a ella.

Basil Redgrave. Si, aquella señora, quien no había perdido detalle alguno de la explicación angustiosa que Anne le había dado a los policías, le sugirió que fuera a visitarlo. Era un detective famoso, según le dijo aquella señora, y mucho más capacitado que todos aquellos inútiles de la comisaria. No se lo pensó dos veces y abandonó el lugar rápidamente. Su vestimenta era la más sencilla que había encontrado ya que no quería llamar la atención de nadie. Tuvo que caminar un par de cuadras y para su terrible desgracia una tormenta se presentó cuando se encontraba cerca de la calle Baker.

Amaba la lluvia, pero en aquellos momentos la maldecía con todo su ser. Congelada y empapada comenzó a buscar el número hasta dar con él: 221B. Dudó por un momento. Una figura borrosa que se acercaba a ella rápidamente provocó que su corazón diera un vuelvo, pero simplemente se trataba de una señora corriendo con un niño pequeño que buscaba cubrirse de aquella tortmenta. Sin pensarlo más, la joven tocó el timbre. No hubo respuesta. Tocó de nuevo y además golpeó un par de veces la puerta, esperando que si aquel detective estaba en casa, no demorara tanto en abrirle.





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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Miér Ene 04, 2012 2:05 am

Hasta en sueños Basil resolvía todo, su mente trabajaba las 24 horas al día, un caso súper sencillo tras otro pasaban por su mente mientras supuestamente reposaba y se despejaba un poco de lo que es su trabajo diario. La tormenta le daba un toque más relajante al asunto y solo se escuchaba eso, Basil ni siquiera podía escuchar el timbre a pesar de que sonaba varias veces, estaba sencillamente agotado...

La señora Judson, la ama de llaves de Basil estaba muy ocupada en la cocina entretenida haciendo el almuerzo y escuchando su propio tarareo de una canción muy alegre, hacía tanto ruido que tampoco se percataba de que alguien tocaba la puerta sino en un momento de extraño silencio, se apresuró a abrir la puerta ya que no sabe cuanto tiempo estaba la persona ahí esperando.

-¡Un momento! -Dijo la apurada señora mientras se arreglaba el delantal para abrir la puerta, sorprendida al ver a la chica toda empapada abre paso para que entre-. Lo siento mucho señorita, es que la lluvia es muy ruidosa cuando golpea el techo y las ventanas además de que la cocina esta muy lejos, mira nada más como estas de mojada, este clima de Londres es lo peor, por eso quiero irme a Francia -Dijo sin detenerse, la señora Judson era de esas personas que hablaban y hablaban toda alegre sobre cualquier cosa-. Imagino que vienes a ver al señor Basil, creo que esta durmiendo porque no he escuchado esta mañana disparos de su pistola, dice estar muy cerca de un invento revolucionario que hará que los disparos no suenen... lo llamará "Silenciador" -Suelta una carcajada-, tal parece que no tiene suerte con eso en fin creo que no debí decirle a usted sobre su maravilloso invento, mejor vaya a su despacho que la atenderá, aunque no se como una niña tan linda tenga problemas con algo que requiera sus servicios -Le señala una escalera-, suba y la habitación que está a la izquierda, ese es el despacho del señor Basil, que tenga un buen día -Por fin dejó de hablar y se fue a la cocina luego de despedirse con la mano de la chica.

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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Miér Ene 04, 2012 3:54 am

Anneliese estaba decidida a marcharse. Ya no estaba segura si temblaba por el terrible frío que la recorría de pies a cabeza o por el miedo que sentía con tan solo pensar que alguien le pudiera hacer daño mientras esperaba inútilmente a que abrieran la puerta. Posiblemente lo más oportuno en aquellos momentos, era regresar a la comisaría, pero justo cuando comenzaba a girar sobre sus talones, una señora abrió la puerta y la dejo entrar. No llevaba más de medio minuto ahí dentro y aquella señora le hablaba sin parar. Un tanto aturdida y calada hasta los huesos por el frío, simplemente logró captar las palabras "Francia", "Basil", "Silenciador" e "invento". Simplemente sonrió ante el torbellino de palabras ya que no quería parecer grosera ante ella.

Le indicó donde se encontraba el despacho y miró las escaleras. -Gracias... - ni siquiera se había percatado del pequeño cumplido de la señora hacia su persona. Retiró un mechón empapado de cabello de su rostro y enroscó su cabello, exprimiéndolo un poco y después dejándolo sobre un hombro. Suspiró y comenzó a subir las escaleras con cuidado, procurando no resbalar y bastante apenada por el camino de agua que debía estar dejando mientras avanzaba. Se acercó sigilosamente hacia la puerta que le había indicado la señora y acomodó de nuevo su cabello. Soltó un ligero quejido ya que no había manera de solucionar lo desastrosa que debía ser su apariencia.

Toco un par de veces la puerta con suavidad.
-¿Señor Redgrave? - preguntó la castaña mientras abría un poco la puerta. No se dio cuenta que el joven estaba tumbado en el sofá, por lo que entro sigilosamente creyendo que habría salido un momento. Se quedo mirando la habitación bastante sorprendida. Había toda clase de objetos curiosos ahí dentro. Recordó lo que la señora le había dicho de aquel invento. Se acercó a una pequeña esfera brillante y la curiosidad le ganó a la castaña por lo que la toco suavemente y esta explotó. Por un momento el miedo que se apoderaba de ella quedó en el olvido al notar el humo negro que flotaba sobre la mesa.





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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Jue Ene 05, 2012 2:45 am

El detective seguía en su sueño, la última vez que durmió como una persona normal fue hace más de un mes y eso porque no tenía casos en esos momentos. Se despertaba de vez en cuando porque sinceramente ese sofá no era muy cómodo que se diga pero tenía tanta pereza de levantarse hasta su cama que se tendría que aguantar el fastidio y el dolor de espalda que le producía estar dormido en ese mueble y sin una almohada que por lo menos fuese cómoda para descansar su cabeza era dos veces peor todo. Su habitación estaba lo suficientemente oscura como para que cualquiera pensara que eran como las 6:00 pm, aunque tampoco el clima nublado gris llegando a nubes tenebrosas negras ayudaba a hacer armonioso el ambiente en ese oscuro cuarto.

Sintió en un momento de su sueño la presencia de alguien, pero solo pensó eso, que estaba soñando cosas, siempre pasaba... oía pasos ligeros de tacones que se desplazaban por "su sueño", cosa que le parecía extraño porque en su sueño no había ninguna mujer caminando pero estaba demasiado cansado como para abrir los ojos y chequear que no había nada extraño en su habitación sino hasta que comenzó a tocar sus cosas y se acercaba peligrosamente a...

-¡Por Dios! -Se levantó de golpe sacando su pistola y apuntando hacia donde provenía la explosión y se acerca a la ventana para abrir las cortinas sin bajar el arma en ningún momento, por lo menos la poca luz que entró a la habitación reveló que había una chica presente-. ¿Quién eres? Y... ¿Por qué estás tan mojada? -Preguntó, su trabajo y su experiencia le decía que no bajara el arma en ningún momento hasta saber si era un amigo, enemigo o sencillamente un cliente potencial.

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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Jue Ene 05, 2012 5:04 am

Curiosa e imprudente, tenía que ser. Aquel humo negro no solo comenzó a inundar la habitación, sino también sus pulmones y no pudo evitar toser y desesperada comenzó a agitar su mano como si esta fuera un abanico para ahuyentar el humo, pero de nada servía. Trató de buscar una ventana, cuando una voz masculina cercana a ella le exigía que se identificara. Pocos segundos después todo comenzó a aclarase un poco ya que el joven seguramente había abierto la ventana. La poca calma que había logrado encontrar en aquella casa, desapareció tan rápido como había llegado al notar que aquel joven la apuntaba con una pistola. El corazón se le detuvo por unos instantes, pero estaba consciente del susto mortal que seguramente le había dado al haber logrado que explotara la esfera.
-Soy... soy Anneliese Schäfer... - se alejó un poco temiendo que fuera a disparar. Cuando le preguntó el por qué estaba mojada, la castaña frunció el ceño. Acababa de recordar desgracia tras desgracia que le habían sucedido aquel día - Pues si la señora que atiende la casa o el dueño no abren la puerta, a una le es inevitable no mojarse - comentó algo molesta ya que había tenido que esperar demasiado tiempo a que le abrieran la puerta, aunque la tormenta en realidad la había pillado un par de cuadras antes de llegar a la calle Baker.

Rápidamente introdujo la mano en el bolsillo. Respiró aliviada al notar que la nota estaba ligeramente mojada, ya que temía que esta se hubiera borrado.
-¿Es usted el detective Redgrave? - preguntó algo insegura. Le parecía demasiado joven como para ser aquel detective, que según le habían comentado, era incluso mejor que la policía londinense - Y no es necesario que me apunte con esa cosa, no pretendo hacerle daño... - la estaba comenzando a poner bastante nerviosa aquel artefacto, además, ¿acaso daba la pinta de ser una asesina serial? Bueno posiblemente con aquel desastroso aspecto, si lo daba, pero la castaña era sumamente inofensiva. Los nervios volvían a apoderarse de la joven y después de retirar por segunda ocasión el flequillo empapado, comenzó a estrujar nerviosamente aquella nota infernal.





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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Mar Ene 10, 2012 6:32 pm

El humo que parecía tener origen del prototipo de bomba de humo que se le ocurrió diseñar hace un tiempo se estaba disipando y se retiraba rápidamente por la ventana abierta y en las manos en a masa estaba esa extraña visitante mojada de pies a cabeza pero con un aspecto frágil que a cualquiera le hubiese causado una baja de guardia al instante, pero a él no, no hasta estar seguro de quien era ella. Retirando un poco las cortinas logra hacer que la claridad entre a la habitación y pueda detallarla mejor. La chica comenzó a hablar para responder su pregunta previa, su nombre Anneliese no le parecía nada conocido y más si estaba unido a ese apellido que había escuchado anteriormente, "Schäfer", puede que sea una casualidad o no, después lo averiguaría.

-Ok Anneliese Schäfer, en realidad no escuché la puerta sonar y tampoco es mi trabajo recibir a los invitados o clientes, ya eso es algo que la ama de llaves debe ocuparse... y por lo que veo usted es una extranjera que no está acostumbrada al clima de Londres, mínimo deberías llevar un paraguas para casos como estos que ocurren todos los días -Dijo buscando saber más de la procedencia de la chica, obviamente no era de Inglaterra.

Observó como metía lentamente su mano en su bolsillos, de nuevo a la espera de un movimiento sospechoso notó como la chica parecía aliviada de algo que al parecer estaba contenido dentro -Si, soy el Detective Redgraves y si es tan amable, puede sacar lo que guarda en su bolsillo- Estaba más convencido ahora de que la chica no era un peligro ya que desde hace tiempo hubiese hecho algo extraño, su tono de voz parecía ser bastante sincero y lentamente colocó su arma encima de su escritorio, dirigiendose luego hasta la chimenea para avivar más el fuego -Ok, sientese aquí y cuenteme que se le ofrece- Le acomodó uno de los sillones que había dentro de la habitación cerca de la chimenea y la invitó a sentarse en él mientras esperaba con los brazos cruzados y recostado a la pared que la chica comenzara a hablar.

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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Miér Ene 11, 2012 12:50 am

Estaba tan agobiada por la explosión que había provocado que no notó que el humo comenzaba estaba a punto de desaparecer y la visión de la estancia había vuelto casi a la normalidad, gracias a que el detective, también había abierto las cortinas. Había comenzado a golpear con la punta del zapato el suelo. Estaba demasiado nerviosa como para poder controlarse y disimularlo y sentía la gran necesidad de contarle a aquel detective lo que le preocupaba en aquellos momentos, aunque estaba segura de que él creía que aquello era una broma o algo similar, además de que no tenía intenciones de bajar el arma.

-Posiblemente en otras circunstancias, me habría asegurado de portar un paraguas, pero en mi caso, la urgencia de encontrarlo era más grande que buscar un paraguas. - Frunce el ceño, aunque el joven estaba en lo correcto ya que Anneliese desconocía el clima de Londres, al ser la primera vez que visitaba aquel país. - Además en Alemania, el clima es bastante diferente. - En realidad no se quejaba del clima de Londres. Había sido algo que le había fascinado desde que había pisado el territorio ingles y tal vez en otro momento, ser alcanzada por la lluvia hubiera sido algo divertido.

-No necesita ser tan cortante, señor Redgrave. No pretendo hacerle daño, pretendo buscar ayuda y al parecer usted es el indicado en este caso. - Sacó del bolsillo la nota doblada y la abrió. La tinta se había corrido un poco, pero todavía era lo suficientemente legible. Respiró aliviada al ver que dejaba el arma sobre el escritorio y se acercó a entregarle la nota, para después tomar asiento en el sillón que le indicaba. Sonrió agradecida al sentir el calor de la chimenea y tomo un poco de aire antes de hablar mientras jugaba nerviosa con sus manos. - Encontré esa nota sobre el tocador de mi habitación. - Comenzó a hablar, tratando de controlar la angustia. - Acudí a la estación de policía, pero realmente me ignoraron... - Observa algo ansiosa al detective, esperando su reacción e implorando que no fuera a evadirla al igual que los policías.




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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Miér Ene 11, 2012 9:18 pm

Ya empezaba a encajar algunas cosas que quería saber respecto a la chica, ya de por si sabía que ese apellido tenía su toque germánico respectivo de su lugar de origen pero había algo que lo hacía asociar con otra personas más no sabe por qué, lo investigaría luego, por ahora tiene lo necesario, una extranjera pidiendo ayuda...

-Bueno, ya no es mi culpa el hecho de que se haya mojado de tal forma Miss... Schäfer, solo quiero dejarlo claro -Dijo con un tono inexpresivo, al fin de cuenta a él no le interesa ese detalle tan irrelevante-. Bueno, en ese caso debía haberse dado cuenta de ello en muchos momentos tales como cuando llegó en el barco, cuando se levantó, cuando cerró la cortina de su habitación, mil maneras, aunque si, el clima de Alemania muy distinto a este y por eso le digo que debería tener más cuidado, no vaya a pescar un resfriado por su falta de atención -No se lo decía por mal, sencillamente él habla así y más cuando son conversaciones triviales como éstas.

La chica estaba visiblemente nerviosa, tiene un problema encima y a parte tiene que soportar el caracter de Basil, aunque debería entenderla ya que una persona con un empleo como el de él en donde su vida no necesariamente está a salvo escucha el sonido de una bomba en medio de su habitación mientras dormía, el susto es lo suficiente como para provocarle el mal humor y la desconfianza, decidió respirar hondo disimuladamente mientras leía la carta que le entregó -Ya sabremos si la solución de su problema está al alcance de mis habilidades- Leyó detenidamente la carta, no da muchos detalles de quien podría ser el secuestrador o los secuestradores, su procedencia, la razón del secuestro, no especifica tampoco si quieren dinero o algo valioso ni tampoco el momento en que ejecutarán la acción (Si, hay estúpidos que lo escriben a veces, los principiantes) -Mmmm, dice muy poco y es muy claro, la secuestrarán así nada más y no específica nada más- Lo revisa de nuevo rápidamente buscando palabras claves, un mensaje secreto, pero nada aparece-. No me parece extraño que la policía la ignorara al ver esta nota, pero... -Suspira y deja la carta en su escritorio-, la ayudaré, trataré de convencer a la policía que está en peligro y le proporcionarán la protección necesaria mientras llego hasta el fondo de esto, no existe el crimen perfecto así que sabré de una forma u otra quienes están detrás de este intento de secuestro.

En eso, Mrs. Judson aparece en el despacho de Basil con una bandeja con dos tazas de té, azúcar y unas cuantas galletas -¡Mi niña mira que empapada estás!- Dijo colocando la bandeja en la mesita de centro-. El té está muy bueno, está caliente así que cuidado, pero te caerá bien-En eso, golpea la mano de Basil que estaba a punto de tomar una galleta- ¡No Señor Basil! Son para su invitada, se acabaron las galletas y estas son las últimas -Lo regaña mientras se va de la habitación.

-P-pero... -Suspiró rendido, que podría hacer-. Está bien, mis disculpas Miss Schäfer, creo que usted las necesita más que yo -Dibuja una media sonrisa.

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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Jue Ene 12, 2012 3:20 am

-¿Acaso sigo culpándolo, señor Redgrave? Creí que ya me había aclarado usted que el ama de llaves es algo distraída y yo una imprudente que no se toma las molestias de indagar a cerca del clima de Londres. - Comenzaba a ponerse nerviosa ya que el tema continuaba desviándose a otra cosa y en realidad no pretendía parecer grosera. - Creo que no todos somos tan precavidos como usted, detective. Y descuide que no me pasará nada, un poco de agua no le hace daño a nadie de vez en cuando. - Poco le importaba realmente si se enfermaba o no, aquel asunto era lo primordial en aquellos momentos y esperaba ansiosa que el detective pudiera mirar la nota.

Estaba sentada en el borde del sofá y jugaba nerviosa con las manos mientras el detective leía la nota. - No me decepcione detective, las recomendaciones que obtuve a cerca de usted fueron bastante buenas. - Era cierto. Aquella señora había insistido en que lo visitara ya que era, o eso le había asegurado ella, uno de los detectives más reconocidos de todo Londres. Su mirada se desviaba a veces hacia algún objeto curioso que llamaba su atención, pero rápidamente sus ojos azules se posaban de nuevo en el joven, tratando de descifrar lo que pensaba a cerca de todo aquello. - ¿Eso cree usted? - Comentó un poco irritada. - En realidad, que la policía me ignorara, fue la razón por la que llegue hasta aquí. - Aquella idea le había parecido bastante buena, pero tras escucharlo comenzaba a arrepentirse. - ¿Así de sencillo? Bien, si usted lo dice... - No tenía idea siquiera de porque le habrían enviado aquella nota. En realidad, si la tenía; siempre olvidaba que los títulos nobiliarios impresionaban a la gente y la fortuna detrás del apellido Schäfer debía ser atractivo para algún maleante de Londres, que ahora buscaba secuestrar a la castaña. Suspiró resignada. Tal vez alguien le estaba jugando una pesada broma y quería hacerla pasar un trago amargo y ridiculizarla frente a la sociedad inglesa.

La interrupción del ama de llaves, logró distraer la mente de Anneliese. Sonrió agradecida y no pudo evitar reír al ver que le daba un manotazo por querer tomar una galleta.
-Muchas gracias. - Sonrió amablemente y después miró al joven Basil. - En realidad... - Alzo la mirada y se aseguró de que la señora hubiera abandonado la habitación. - No tengo mucha hambre, así que tiene mi permiso de comer las galletas. - Un ligero escalofrío la recorrió. A pesar de estar a lado de la chimenea, tenía la ventana justo detrás de ella y podía sentir la brisa sobre su espalda. No dijo nada y simplemente tomó la taza de té con dos cucharaditas de azúcar que previamente le había añadido y le dio un sorbo. - Entonces, detective Redgrave, ¿no hay nada más que hacer, cierto? - Preguntó y tomó otro sorbo de aquella infusión.





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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Jue Ene 12, 2012 11:08 pm

Decidió dejar la conversación así, ya había dicho que las conversaciones triviales no eran lo de él -Ya no importa Miss Schäfer, por lo menos ya se está secando con el calor de la chimenea ¿O no?

Después de meditar un poco la situación, decidió que no había que complicarse la vida demasiado por un secuestro, solo una escolta policial unos días hasta que se marchara de Londres era suficiente para lidiar con el problema sin ir más allá, si los secuestradores intentan proseguir con su plan, los oficiales los atraparan sin problemas, algunos son tan precipitados que hacen estupideces en ves de pensar primero.
-No le engañaré Miss Schafer, sinceramente un caso de secuestro no es tan alarmante que se diga si los secuestradores presentan una carta amenazante de estas características. Por eso le digo, una escolta policial las 24 horas al día sera más que suficiente hasta que los asuntos que tenga que resolver en Londres los pueda culminar -Mientras hablaba se sentó en un sillon, colocando sus manos a los costados del mueble mientras la miraba fijamente sin expresión alguna.

Basil no aguantó la tentación y se robó una galleta como si fuese un niño chiquito y se la comió en dos tiempos, luego se sacudió las manos y miró de nuevo a la chica.
-Este caso está al alcance de la policia, hablaré con ellos y los convenceré, no será dificil, solo faciliteme su dirección de residencia temporal y listo -Se levanta y busca un papel y algo para escribir y se lo alcanza en las manos.

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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Dom Ene 15, 2012 5:11 am

-Lentamente, pero sí, comienzo a secarme. - Murmuró mientras su mano rozaba suavemente la tela del vestido, la cual todavía estaba humedecida por la lluvia, pero a comparación de unos minutos atrás, estaba mucho más seca. Estaba segura de que su cabello sería todo un desastre así que con sus dedos comenzó a desenredarlo y cuando este parecía haber adquirido la textura suave de siempre, lo enrosco y lo colocó sobre uno de sus hombros.

¿Qué aquello no era alarmante? Posiblemente el estuviera acostumbrado a recibir a angustiadas jovencitas que recibían ese tipo de amenazas, pero en la tranquilidad de Lohr, Anneliese vivía bajo la estricta vigilancia de su padre y nunca se había enfrentado a una situación similar y tal vez por aquella razón, sentía mucho miedo al pensar que pudieran hacerle daño.
-Vaya. - Comentó con cierta sorpresa. - ¿Por qué todo esto no me lo dijo la policía? Me hubieran ahorrado un viaje y el ser sorprendida por la lluvia. - Tal vez había puesto demasiada esperanza en la visita a aquel detective desconocido, que esperaba que este hubiera resuelto el caso tan pronto como Anneliese le hubiera entregado aquella nota. Suspiró un tanto resignada a que debería de estar vigilada por policías las veinticuatro horas del día. ¿Más vigilancia? A ese paso estaba segura de que pronto su padre decidiría encerrarla en alguna vitrina de cristal y dejarla ahí por el resto de sus días.

-Claro... - Murmuró mientras sus ojos azules seguían cada movimiento del joven. Cuando le fue proporcionado el papel y pluma, mojó la punta de esta sobre el tintero y con una estilizada letra escribió la dirección y los nombres de los dueños de la residencia. - Entonces, supongo que es todo, ¿cierto?- Se puso de pie para entregarle el papel y caminó hacia la puerta dispuesta a irse pronto y comunicar la noticia de aquella nota a su padre. Tal vez ella había exagerado demasiado la situación y los policías habían encontrado simpática la angustiosa manera en la que Anneliese les había mostrado aquella nota y por consiguiente la consideraban una broma o un asunto sin importancia.





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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Basil E. Redgrave el Dom Ene 22, 2012 6:12 pm

No por ser malo lo hace, solo que es el típico perfil de un criminal amateur que de seguro su secuestro será un fiasco total, nada de que preocuparse como dijo anteriormente, la policia será suficiente, escoltas las 24 horas hasta que finalice su estadía en Londres. Suspiró porque a veces puede ser demasiado frío con sus clientes, pero así era él.

-La policía... no es muy expresiva a veces, me disculpo formalmente en nombre de Inglaterra, aquí ellos no son tan eficientes como se cree, aunque en cuestiones de "La unión hace la fuerza", como en este caso en que un grupo de ellos la protegerán, sin son de eficiencia considerable -Lo dijo, pero no muy convencido del todo.

La chica gentilmente le facilitó la información que le pidió y la colocó encima de su escritorio, acto seguido la acompañó hasta la puerta para abrirla. -Lo siento mucho pero... creame que estaré pendiente de usted por si ocurre alguna eventualidad, le exigiré a la policia que los mejores oficiales la cuiden -Abrió la puerta y esperó a que se marcahra, luego regresó a su oficina y miró de nuevo la nota varias veces más pero aún no encuentra nada anormal en todo el papel. Se resignó de nuevo y fue hasta la estación de policias para hablar del caso, al principio dieron excusas estúpidas pero luego, Basil los persuadió y a la final terminaron aceptando. El detective les dio la dirección de la residencia de la chica y personalmente fue con el grupo de seis policias a establecer el perímetro, cuatro rodeando la casa y los últimos dos cuidando la entrada principal y trasera. Después de encargarse de eso, se fue caminando por las frías calles de Londres de nuevo hasta la 221B de la Calle Baker.

Basil E. Redgrave
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Re: El Caso del Secuestro (Anneliese)

Mensaje por Anneliese G. Schäfer el Sáb Ene 28, 2012 1:19 am

Anneliese le daba pequeños sorbos a la taza de té, el cual era sumamente reconfortante en aquellos momentos y logró quitarle aquella sensación de escalofríos que le producía la ropa mojada. No lograba entender que de las personas no se debía esperar mucho y por la frialdad que mostraba aquel joven ante la castaña, estuvo segura de que todo aquello le había parecido una especie de broma. No tenía motivos para quedarse más tiempo en aquella casa, así que se puso de pie. Frunció ligeramente el ceño al ver que todavía caía una suave lluvia en las calles, pero no era posible que se mojara más, así que tendría que resignarse y caminar un par de cuadras.

-Claro, es usted muy amable.- Una media sonrisa se dibujo sobre los labios de la castaña mientras colocaba con cuidado la taza de té en la mesa.- Le agradezco su ayuda y disculpe por las molestias que pude haber ocasionado. - Todavía se sentía apenada por haberlo despertado de aquella escandalosa forma. Caminó hacia la puerta y tras mirarlo unos momentos, abandonó la estancia. No pudo librarse de la efusiva despedida de la ama de llaves quien se escandalizó al ver que la joven saldría de nuevo a la lluvia. Anneliese simplemente agradeció su amabilidad por la taza de té y tras asegurarle de que no le pasaría nada, abandonó la casa del detective. Apresuró el paso al notar que comenzaba a oscurecer, ya que no quería arriesgarse.

De cierta forma la indiferencia del detective la había tranquilizado un poco ya que le había convencido de que aquello no era realmente nada grave y que posiblemente no lograran hacerle daño. Se cruzó de brazos mientras atravesaba las semi desiertas calles londinenses. Las gotas de agua escurrían por su cara y simplemente retiraba los mechones de cabello mojado de vez en cuando. Estaba distraída mirando las tiendas que la rodeaban, cuando por una de las ventanas se dio cuenta de que alguien parecía estarla siguiendo Apresuró el paso y aquel sujeto apresuró el paso también.. La angustia comenzó a apoderarse de ella a cada paso que daba mientras trataba de encontrar la forma de escapar de aquello, pero cuando miró de nuevo aquel señor había cruzado la calle y había entrado en un restaurante en la acera de enfrente. Suspiró. Ya se estaba volviendo un poco paranóica.

Cuando llegó a la residencia, ignoró a su padre, quien a gritos le pedía una explicación por la demora de su regreso y quien la reprendía por haber llegado toda mojada. Se limitó a ignorarlo y subió a su habitación. Agradeció la ducha caliente que una de las doncellas había preparado para ella y tras estar cerca de media hora divagando, se puso ropa seca y se quedó sentada frente al espejo de su tocador y contemplando la lluvia que golpeaba la ventana.





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Anneliese G. Schäfer
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